Cafetales de Santiago de Cuba y un poco más

Edificio Bacardi Santiago de Cuba
Cafetales de Santiago de Cuba y un poco más

Santiago de Cuba tiene muchas historias que forman parte de nuestra idiosincrasia, cultura y tradición. Los cafetales narran algunas de estas.

Le brindamos un acercamiento a la zona oriental de Cuba —precisamente— por Los Caminos del Café: proyecto creado para conocer un poco más, de este principal eslabón de la economía de nuestro país y fundado con el apoyo de la Unión Europea, Fundación franco- belga “Malongo” y la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba.

Santa Basílica Metropolitana Iglesia Catedral

Santa Basílica Metropolitana Iglesia Catedral

Algunos testimonios cuentan que en Cuba existieron alrededor de unos 2000 cafetales entre los años 1800 a 1820.

Muchos de estos se encuentran en la zona de La Gran Piedra. Haciendas cafetaleras como La Idalia, Las Mercedes, La Siberia[1]  —pero— una de las más grandes en fuerza de trabajo fue la Gran Sofía que contaba con unos 200 esclavos. En este mismo circuito se incluye La Isabelica, hacienda convertida en Museo Nacional y Patrimonio de la Humanidad. El apelativo fue otorgado en honor a Isabel María, la amada de Víctor Constantin, hacendado francés, dueño del cafetal. Allí se exhiben restos de la cristalería, vasijas, grilletes, machetes, equipos de trabajo, objetos cotidianos de la época… El veraneante divisará, que en uno de los suelos de hay un orificio donde castigaban a las embarazadas, insertando en el hoyo la barriga para proteger al bebé de los azotes, ya que este nacería esclavo, sin costo alguno para el dueño. Se cuenta que en este cafetal vivían unos 25 esclavos. Sin dudas, un sinfín de historias pasadas, que renacen para ser contadas.

Fraternidad es otro de los antiguos cafetales que incluye dentro de su circuito, haciendas como San Felipe, San Juan de Escocia, San Luis de Jacas y Santa Paulina, en un rango aproximado de 8 km.

Dominó Santiago de Cuba

Jugando al dominó en el parque.

En este recorrido podrá hacer una estancia para tomarse un cafecito hecho a la manera tradicional, por uno de los campesinos de la zona, quien tuesta el café con leña al fuego durante 45 minutos, removiendo lentamente. Luego le agrega un poquito de azúcar parda para formar la torrefacción. Posteriormente, inserta los granos en un pilón hecho con madera. Al final, lo vierte en el colador o manga, echándole agua caliente… ¡y servido!

Un café muy peculiar en Santiago de Cuba es el denominado Carajillo, realizado con agua ardiente y miel de abeja, ¡Es exquisito!

¿Le gustaría incluir en sus paseos, la visita a la Casa Dranguet? Es un importante Centro de Interpretación y Divulgación del Patrimonio Cultural Cafetalero. Seguramente le encantará.

Otros espacios de similar interés son el Museo de las Luchas Clandestinas, Parque Baconao, La Gran Piedra, Jardín Botánico Ave del Paraíso — este—cuenta con unas 4,5 hectáreas de exuberante naturaleza donde respirar aire puro. El jardín también posee una réplica en miniatura de La Gran Piedra, sitio de referencia obligada para disfrutar del senderismo. Diferentes especies de plantas y flores complementan el maravilloso y paradisíaco paisaje entre Begonias, No me olvides, Espatifilo[2].

 

La ciudad le espera para una cena suculenta, luego de terminar por Los Caminos del Café. No pase por alto el peculiar y típico restaurante El Barracón, situado en la Avenida Victoriano entre Paseo de Martí y Calle 1ra, Reparto Sueño. Aquí degustará la exquisita comida criolla, caribeña, latina, española… Algunos de los platos son “El sopón”, “Changó y Yemayá”: plato fuerte que consiste en una mezcla entre camarón, pescado, cerdo y pollo, como el típico mar y tierra. Recuerde a la salida del lugar, pedir un deseo al Taita[3], que aguarda como escultura inquieta en una esquina de la barra.

Quizás el tiempo le acompañe más para andar por las calles de Santiago de Cuba que rejuvenece en los años de una isla de encantos. ¡Conozca su gente, visítela, no se arrepentirá!

[1] Aquí se encuentra el Jardín Botánico Ave del Paraíso.

[2] Planta de la paz y su dura fibra se utilizaba como para amarrar los sacos de café, en los tiempos de la Colonia. Muchas de las flores se comercializan dentro del propio Santiago.

[3] Máximo exponente o Padre de una tribu indígena o de esclavos.

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